Teoría Económica, Pirámides y Crimen

Keyword: 
Crime and violence
Topic: 
Conflict, Crime and Violence
Theory

Las pirámides financieras, también llamadas “Esquemas de Ponzi” en  referencia a Charles Ponzi, quien al principio del siglo XX  fundó en EE UU una de las pirámides más famosas de la historia, son mecanismos de captación de dinero con la promesa de un retorno muy alto en un tiempo corto. De hecho el mismo Ponzi promocionó su negocio con la promesa de doblar el dinero invertido en solo tres meses. Para cumplir esta promesa, las pirámides utilizan el capital de nuevos inversionistas para pagarles a los inversionistas anteriores, de manera que cada vez necesitan un flujo mayor de inversionistas. De ahí su estructura piramidal y lo que hace al negocio poco sostenible en el tiempo.

En noviembre de 2008 la Superintendencia Financiera de Colombia intervino varias pirámides que operaban en muchos municipios del país. La más famosa de ellas, tan famosa que tuvo su propia novela en el canal de televisión RCN, se llamaba DMG. La orden de las autoridades de suspender las operaciones de las pirámides dejó a decenas de miles de inversionistas en la quiebra. Solamente para el caso de DMG se estima que la pirámide tenía alrededor de 200 mil clientes con recursos invertidos de 2 mil millones de dólares, ¡10 mil dólares en promedio por cada inversionista!

Ante un descalabro financiero de tal envergadura surge la pregunta de ¿cuál es el efecto de la caída de las pirámides sobre el crimen? En un trabajo académico reciente, coautorado con Darwin Cortés (U. Rosario) y Julieth Santamaría (U. Minnesota), respondemos esta pregunta.

Antes de decirles la respuesta les voy a contar qué predice la teoría económica. En 1968 el profesor Gary Becker, ganador del Premio Nobel de Economía en 1992 y quién murió en 2014, escribió un artículo donde explica el crimen como una decisión racional de los individuos. Los criminales en potencia comparan la ganancia esperada de cometer el crimen con el costo probable de hacerlo. La ganancia está dada por el valor del botín relativo a lo que el criminal obtendría si se abstuviera de robar y, por ejemplo, trabajara. El costo está dado por la probabilidad de captura y la dureza de la pena que le impondrían en caso de ser capturado. En este marco conceptual sencillo, los elementos que hacen más probable la incidencia del crimen son una caída en el ingreso o la riqueza y una menor probabilidad de captura o pena esperada.

En este orden de ideas, la teoría económica predice que, al dejar decenas de miles de personas en la quiebra, el descalabro de las pirámides debió aumentar el crimen, especialmente en lugares en los que el sistema policial y judicial es menos eficaz y entre quienes tienen un menor acceso a mecanismos que ayuden a contrarrestar las pérdidas, por ejemplo el crédito. Esto es justamente lo que encontramos. El descalabro de las pirámides aumentó crímenes como el hurto a personas y a establecimientos comerciales en los lugares donde estos negocios operaban, en comparación con donde no lo hacían. Nuestros cálculos sugieren que el aumento en el hurto a personas y a establecimientos comerciales causados por la caída de las pirámides fue de entre el 10% y 20%. Además, el efecto sobre el crimen se da principalmente en los lugares con menor presencia policial per cápita y una menor eficiencia de la justicia, así como en lugares con menos acceso a crédito.

Este es un ejemplo de cómo la teoría económica tradicional puede dar cuenta de fenómenos sociales tan importantes como la evolución del crimen.

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