Desigualdad y movilidad social en Colombia

Keyword: 
Inequality
Topic: 
Macroeconomics - Economic growth - Monetary Policy
Poverty - Inequality - Aid Effectiveness

Colombia, usando como medida de desigualdad el coeficiente de Gini, es uno de los países más desiguales del mundo. El coeficiente de Gini de Colombia de 0.53 es mayor que el de países Latinoamericanos como Chile (0.52), Perú (0.45), Venezuela (0.41) y Uruguay (0.4) y sustancialmente mayor que el de países industrializados como Alemania (0.28) y Noruega (0.22). El coeficiente Gini, a pesar de sus críticos, es uno de los indicadores más populares de desigualdad del ingreso, que junto con la pobreza y la movilidad social, son considerados tres de los indicadores sociales que representan los retos más importantes en política pública para los próximos años. Con el ánimo de contribuir a entender la desigualdad y la movilidad social, la más reciente edición de la Revista Coyuntura Económica1 presenta 7 artículos originales analizando la problemática desde diferentes ángulos incluyendo temas rurales y urbanos, educación y desigualdad, pensiones y desigualdad, política fiscal y desigualdad y finalmente, crecimiento y desigualdad.

El primer artículo, “Pobreza, brechas y ruralidad en Colombia” de Rafael Parra, Liliana Ordoñez y Camilo Acosta, es de particular relevancia en el contexto de las manifestaciones recientes de descontento con la situación del campo. El trabajo identifica brechas en términos de indicadores de desarrollo humano entre municipios rurales y urbanos de Colombia y se identifican posibles estrategias de política que disminuyan estas diferencias. Además de ofrecer una visión de la desigualdad a partir de indicadores de desarrollo humano, una medida que ofrece una perspectiva diferente a la comúnmente usada de ingresos, los autores identifican las políticas que reducen la probabilidad de que los habitantes rurales y urbanos estén en condición de pobreza por rangos de ingresos inferiores a la línea de pobreza. El primer análisis encuentra que son contados los municipios que combinan su ruralidad con altos niveles de desarrollo humano. El éxito de estos municipios depende positivamente de la eficiencia de la descentralización (gestión pública local) y la implementación de políticas de redistribución de la tierra. El segundo análisis resalta la necesidad de una mayor inversión pública en el campo, en especial en el ámbito social, para reducir la pobreza rural.

El artículo de Julio César Vaca analiza el efecto del sistema de pensiones Colombiano en índices de desigualdad. El autor calcula un Coeficiente de Gini para las personas afiliadas a los fondos de pensiones privadas y hace una proyección a 40 años de las personas actualmente afiliadas para determinar si la distribución del ingreso de los pensionados continuará con la actual tendencia y observar si la existencia de la restricción de pensión mínima concentra la acumulación del ingreso en los deciles más altos. Haciendo poyecciones para el régimen de prima media utilizando los datos de los fondos privados de pensiones se encuentra que el Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad y en menor medida el Régimen de Prima Media (debido a un posible sesgo de selección) son una fuente de desigualdad. Entender los efectos distributivos del régimen de pensiones es un insumo adicional que debe ser tenido en cuenta en las discusiones de reforma del sistema.

Oscar Avila plantea un modelo teórico de generaciones traslapadas para entender el papel de la política fiscal en la reducción de las brechas salariales y la producción de largo plazo. Los resultados del modelo evidencian que la relación entre maximizar la producción de largo plazo y reducir la desigualdad no es monótona, por lo que en algunos casos es posible cumplir estos dos objetivos a la vez. Sin embargo, persiste una disyuntiva y el máximo nivel de producción nunca se alcanza para un nivel de desigualdad de cero. Finalmente, los efectos de la política fiscal sobre la desigualdad y la producción dependen de las fuentes de heterogeneidad de los individuos planteando retos de diseño de la política fiscal si se quieren lograr efectos redistributivos e impactos sobre índices de desigualdad.

El artículo de Juan Pablo Uribe es uno de dos artículos de la edición dedicados al tema de la educación y la desigualdad. Mediante simulaciones, el autor estudia el efecto de aumentar la cobertura de educación básica, educación media o educación superior en la desigualdad. Adicionalmente, se estudia el efecto de focalización de los aumentos en educación en los departamentos con menores niveles de cobertura. Los resultados sugieren que para que un cambio en el nivel educativo pueda contribuir de manera importante a una reducción en los índices de desigualdad se necesita realizar de manera conjunta esfuerzos en educación básica, media y superior y enfocarse en los departamentos con niveles bajos de cobertura. De lo contrario, los efectos serían modestos o incluso perversos: aumentar la cobertura en educación superior de manera general, sin focalizar en los departamentos con niveles bajos en cobertura, puede aumentar la desigualdad.

El segundo trabajo sobre educación es el de Luis Omar Herrera que evalúa, usando datos panel del Ministerio de Educación Nacional desde 1998-1 hasta 2011-1, los factores individuales, socioeconómicos e institucionales que afectan la tasa de graduación y de graduación a tiempo de Educación Superior en Colombia. El estudio encuentra que la política de acceso a la Educación Superior ha cambiado la composición de la población reduciendo las tasas de graduación, la calidad académica de los graduandos y aumentando el rezago del grado. El puntaje de la prueba de Estado es el determinante más relevante del grado y del grado a tiempo. El origen de la IES o el Nivel de Formación de la carrera no son un factor diferenciador. En general, las características de calidad de las IES no muestran relación alguna con la tasa de graduación y graduación a tiempo, siendo la selectividad la única variable explicativa significativa.

El efecto del crecimiento y su impacto sobre pobreza y desigualdad ha vuelto a tomar vigencia con debates públicos entre Amartya Sen y Jagdish Bhagwati. Juan Santarcángelo analiza el caso de Argentina en su artículo “Crecimiento económico y desigualdad del ingreso en Argentina.” Santarcángelo observa que después de abandonar la convertibilidad Argentina ha disfrutado de tasas de crecimiento de 7% cuyo éxito no tiene antecedentes en la historia económica del país. En el trabajo se analizan las principales características que presenta el actual proceso de crecimiento económico, determinando sus sectores más dinámicos y principales diferencias que pueden encontrarse con períodos anteriores de crecimiento. Finalmente, se da cuenta del impacto que este proceso virtuoso ha tenido en la distribución del ingreso encontrando mayor polarización en la distribución del ingreso.

Finalmente, el trabajo de Luis Armando Galvis presenta un diagnóstico de los aspectos socioeconómicos más importantes de Bogotá, principalmente en la primera década del siglo XXI. Galvis encuentra que Bogotá se ha consolidado como la metrópoli más exitosa del país en varios aspectos, resumidos en indicadores como el ingreso per cápita, las bajas tasas de informalidad, la alta cobertura de servicios públicos y el rendimiento académico de sus estudiantes. Asimismo, la densidad poblacional de la ciudad se ha mantenido por encima de otras importantes ciudades latinoamericanas como Lima, Caracas, Ciudad de México, Sao Paulo y Santiago. En contraste, en aspectos como la concentración del ingreso, Bogotá aparece como una de las ciudades más desiguales del país. En transporte y movilidad los indicadores han venido desmejorando. Por ejemplo, a velocidad vehicular promedio, la cual se ha reducido en los últimos años, a tal punto que, entre las principales ciudades Latinoamericanas, Bogotá exhibe el récord en mayor duración de viaje en autobús, con aproximadamente 70 minutos por viaje de mayor frecuencia.

Los artículos presentados muestran la diversidad de factores que afectan la desigualdad y su medición. La complejidad del fenómeno requiere una caracterización adecuada de su magnitud y su relación con otras variables--en particular bienestar, pobreza y movilidad--pero sobre todo, buenos diagnósticos de sus causas. Sólo teniendo claridad sobre las razones por las cuales la desigualdad debe ser prioridad de política y después de entender los factores que determinan su prevalencia, magnitud y evolución, se podrán diseñar políticas públicas efectivas pro-bienestar.


1. Revista Coyuntura Económica Volumen XLIII - No. 1 - Junio 2013

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